Mensaje de Guatemala para el Día Internacional de la Mujer

Marzo 8, 2017

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de Dina Júc, Asociación Utz ‘Che, Guatemala

El 08 de marzo es un día que muchas personas han confundido para agasajar a las mujeres. No digo que está mal que nos agasajen, sin embargo, este día debe ser un día de análisis y de evaluar cuánto hemos avanzado como mujeres, hombres, gobiernos y población en general en apoyar y facilitar condiciones para el ejercicio real de  los derecho de las MUJERES. El 08 de marzo debe ser un día para trazar nuevos compromisos de lucha junto a las mujeres y es un día para unirnos a las marchas donde muchas mujeres unimos la voz para exigir respeto a nuestros derechos.

Las mujeres indígenas, campesinas y pesqueras guatemaltecas y de varios países del mundo ejercemos un papel importante en la vida y en la permanencia de un medio ambiente sano. ¿Por qué?, desde nuestros hogares hasta el campo trabajamos arduamente junto a nuestros hijos e hijas, trasladando conocimientos de las abuelas en el cuidado de una semilla para la siembra y el respeto que se debe tener al maíz por ejemplo. 

“Si ves un maíz en el suelo levántalo que es sagrado”
“Hoy hubo fuertes vientos hoy  habrá mucha leña que debemos traer al hogar”
“Esta época es buena para recoger semillas”

Estos son frases que tengo grabadas en la memoria de mis abuelas y abuelos, lo repiten una y otra vez varias ancianas, a dónde quiera que voy.

Estos conocimientos son trasladados y aplicados en las comunidades y familias especialmente por las mujeres.

En Totonicapán, Occidente del país,  por ejemplo, las mujeres mayas K’iche’ de las Parcialidades son parte importante en las rondas y patrullajes en los bosques para que los taladores ilegales que son depredadores no ingresen. Ellas son parte importante de las temporadas de reforestación y cuidado del Pinabete especie en peligro de “extinción” anualmente.

Paulina Par, una mujer que ejerció por dos años la presidencia de su comunidad (Parcialidad Baquiax), con aquella firmeza y energía me contó en el año 2015 cómo arriesgó su vida en una madrugada, ella y cinco personas más que hacían ronda en el bosque de su Parcialidad lograron capturar a uno de los depredadores que se encontraban esa noche en el bosque. Con sentimiento de dolor e impotencia ella recuerda “ver caer aquellos hermosos árboles derribados con moto sierras (Maquinas de cortes de árboles de grandes diámetros).” Estos retos como muchos otros fortalecieron su amor y lucha por defender su territorio y bosques.

Las mujeres mayas Q’anjob’ales de Santa Eulalia Huehuetenango, conservan y siguen rescatando semillas nativas de las diferentes especies de árboles que están por desaparecer en la región. Por su lado las mujeres Q’eqchi’ de Semuc Champey del Norte del país, defienden sus tierras y esas bellas aguas como si defendieran a sus propios hijos, tierras que hoy están en manos del Consejo Nacional de Áreas Protegidas. Ellas arriesgan su vida sin importar que su vida corra peligro, ya que el gobierno lo único inteligente que puede hacer es mandar hombres armados para desalojarlas, porque les es imposible razonar y entender el respeto que deben tener por el derecho de los pueblos y las mujeres.

Veamos en la Costa Sur de Guatemala, las mujeres se enfrentan a las empresas azucareras, palma de aceite, palma africana entre otras empresas para defender sus tierras, poner un alto a la devastación de los manglares y bosque. Un alto a la contaminación y desvío de sus ríos donde ellas y sus esposos pescan para alimentar a su familia y tener un ingreso económico.

Este 08 de marzo  las mujeres de toda Guatemala alzan la voz diciendo:

“Alto a la violación de nuestros derechos, alto a la persecución de a las mujeres, exigimos restitución de nuestras tierras, respeto a un ambiente sano y queremos que nuestros ríos recorran su camino de nuevo”

Las mujeres hemos trabajado arduamente desde varios siglos, lamentablemente el machismo, el propio sistema del país y otras barreras han invisibilizado esta labor. ¡El sistema, los gobiernos y autoridades que en su mayoría son hombres aún luchan por callar a las mujeres, nos oprimen, nos desprestigian y nos matan! Es doloroso leer las noticias a diario dónde vemos 2 o 3 mujeres muertas por ser lideresas, por luchar por los derechos y defender su territorio o por el simple hecho de ser mujer, mueren en manos del marido, del militar, de la autoridad o del gobierno.

Ser mujer es difícil, somos saqueadas como la madre tierra es saqueada, ultrajada y destruida por ambición del ser humano. Soy mujer, aún con éstos obstáculos puedo decir que somos fuerza, firmeza, lucha, voz de muchas que no tienen la oportunidad, esperanza y el sacrificio. Lucho para que mi hija tenga un presente y mañana mejor.  Mi madre Elena es una mujer que me ha impulsado a seguir adelante con su ejemplo, ha buscado lo mejor para sus hijas e hijos, y sin importar el sacrificio personal, logró que nuestras mentes fueran más allá solo de ser una más en la sociedad.

Quien está involucrado