Muestra de activismo juvenil indígena: liderar con el ejemplo – Bertha Pech – México

Para celebrar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2018 estamos presentando algunas fabulosas obras realizadas por activistas indígenas alrededor del mundo.

Conoce a Bertha, indígena maya de Yucatán, México, quien además de ser profesora universitaria de en pedagogía, educación y lengua maya, realiza desde 2002 talleres sobre cuidado del medio ambiente para niños y jóvenes, utilizando las narrativas ancestrales del Popol Vuh, legado cultural maya.

Cuéntanos sobre tus talleres

Los talleres Paz y Naturaleza responden a mi compromiso ambiental adquirido en 2001, derivado de mi participación en el Project WET-México (Water Education for Teachers) con el fin de apoyar la preservación del gran capital natural que aún alberga el planeta.  Desde entonces estoy convencida que la educación ambiental puede promover el desarrollo sustentable, el aprecio por los recursos naturales y mejorar la educación en general.

Por eso he promovido diferentes talleres y actividades educativas con niños, niñas y jóvenes con el fin de tejer y fortalecer redes de educadores ambientales a favor de la vida en un marco de dignidad.

La red ambiental Paz y Naturaleza sigue los principios de educación popular y una pedagogía de paz, y su objetivo primordial es construir un país libre y democrático, a partir del conocimiento, la memoria y el compromiso ambiental pues de lo que se trata es de ser aliados respetuosos de la naturaleza.

¿Qué te motiva a hacerlo?

Cuidar la naturaleza es algo que deberíamos hacer todo el tiempo, considerando que es la herencia más real y vital de nuestros ancestros. Por eso desde que estaba en la preparatoria tenía una gran inquietud por promover hábitos armónicos y dignos de quienes somos huéspedes temporales de este planeta y maravilloso territorio del maya, más allá del activismo y el protagonismo quería vivir y sentir nuevas experiencias en beneficio del medio ambiente.

Vivimos en un planeta que ha existido desde antes de nuestra aparición como especie, cuya principal característica es su amor por albergar vida de forma mágica. La tierra existe independientemente de quienes la habitan, sin embargo, el uso irresponsable de los recursos por parte de la especie humana la han puesto en peligro. Es urgente dejar de ver a la naturaleza con un afán de lucro, debemos cuidarla y procurarla porque al hacerlo también nos damos la oportunidad de vivir dignamente.

¿Por qué es importante que los jóvenes tomen el liderazgo en este tipo de actividades?

Los jóvenes son la oportunidad para romper con el “gen egoísta”, acuñado por Richard Darwins para explicar que no es raro que en la historia de la humanidad un grupo domine a otra de forma injusta, pero es también la posibilidad de asumir un compromiso permanente con la conservación pues un ser vivo depende de otros, convive y se relaciona con otras.

Los jóvenes como líderes pueden encauzar a otros jóvenes hacia el compromiso con una vida digna, para volver a confiar y hacer de nosotras personas valiosas para la naturaleza. Es momento de emprender el camino hacia delante teniendo muy presente que ser humano, como cualquier otro organismo, es también un ser natural.

¿Qué te gustaría que hicieran otros jóvenes en el mundo con tus historias?

Difundir mi experiencia, establecer acciones de colaboración ambiental para para la resociabilidad con más jóvenes, establecer una red global en donde nuestras experiencias se conviertan en una iniciativa para articular comunidades de aprendizaje de forma digital, entendiendo esto como la posibilidad de ampliar perspectivas de incidencia ambiental.

Construir una red global de activistas ambientales con la finalidad de consolidar un espacio de participación, debate y consulta internacional. Así empezar a pensar la educación ambiental desde nuestros propios procesos de aplicación, apropiación y reinvención ambiental.


Gracias a Thalía Castillo por concertar esta entrevista